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Mau! y su carácter

Mau! y su carácter

A Mau! no le gusta que le tomen por sorpresa por eso, cuando ocurre,  pierde los estribos. “Tienes que cuidar ese carácter, puede traerte problemas” le comenta la Sra. Mamá de Mau! que atesora la sabiduría de la edad: ya ves, tiene ni más ni menos que 10 años cumplidos, toda una anciana gata.

A la Sra. Mamá de Mau! también le gusta decir refranes como si fueran lecciones. La última que le dijo a nuestro gatete fue “la curiosidad mató al gato”. Debería hacer caso de esos consejos porque, aunque aquella vez  no lo mató, se podría haber ahorrado algún que otro mal trago.

En la imagen podemos ver el primer Bisho! que ha decorado una pared, pertenece a Pamplinillaz y ya forma parte de su estudio.

El Cobayo Kui!

El Cobayo KUI!

KUI! es un pacífico cobayo. Le encanta dormir y comer, de hecho, no hace otra cosa:

Come, duerme, duerme, come, pide comida al escuchar abrir la nevera (Kuiiikuikuikuiii), duerme, recibe comida, come, duerme… y así pasa el día, salvo por alguna carrera que otra de un lado a otro de su jaula si al Sr. Amo se le ocurre meter la manaza. Menudo vago está hecho, pero pensándolo bien, ¿qué más puede preocuparle a un cobayo?

Aún así su dieta es muy baja en calorias, pues su alimento preferido es el pimiento… al final va a resultar que KUI! está preocupado por la línea y todo…

Pero eso sí, una cosa podemos asegurar ya, y es que a todos nuestros Bishos! les pirra comer bien.

la vaca MUU! pastando

La vaca MUU! nació con una peculiaridad:  como sabréis, y si no os lo cuento yo, las vacas tienen un estómago con ¡cuatro cavidades cada uno! en donde se lleva acabo cada parte del proceso de la digestión… es un órgano tremendamente desarrollado para digerir grandes cantidades de hierba… pues bien, MUU! tiene ¡¡dos estómagos de cuatro cavidades cada uno!!

A causa de tal prodigio de la naturaleza, la vaca MUU! siempre tiene hambre y es capaz de digerir cantidades ingentes de pasto, dejando estos desiertos si por ella fuera y su dueño la dejara.

Pero, a pesar de lo que pudiera parecer, la vaca MUU! es muy querida por todos, gracias a ese supuesto defecto,  su leche es la más dulce, fresca y nutritiva del pueblo y alrededores, hace que los niños crezcan grandes y fuertes. Y si no, que se lo pregunten a la madre de GUGUTATA! que le da todos los días un buen vaso.

El pequeño bebé GUGUTATA! tiene un nuevo amigo, es el tierno gatete MAU! que vaga por los tejados y que, incauto de él, se coló en la casa de su vecino “al olor de las sardinas”, como dice la canción.

MAU! no se lo esperaba, pasaba todo lo silencioso que es él en dirección a la cocina, pero el veloz movimiento de la mano del peque lo capturó férreamente. No se podría expresar con palabras la cara de satisfacción y felicidad del pequeño mientras agitaba sus bracitos.

-GUGUTATA! suelta al pobre gatete que no es tu juguete- imperaba la aguafiestas de la madre. Y con un bufido y a la velocidad de un rayo blanco, MAU! salió “por patas” a acurrucarse debajo de la cama de su dueña a la espera de que el susto se fuera de paseo.

Gato MAU! comilón

Gato MAU! comilón


Nuestro gatete MAU! es lo que normalmente denominaríamos un sibarita (¡qué gato no lo es!). Gusta de pasearse las noches de verano para tomar el fresquito y terminar espanzurrado en cualquier tejado cercano. Disfruta dejándose llevar por las ensoñaciones con los ojos semicerrados y panza arriba. Y, cómo no, como buen sibarita gourmet, disfruta más que nadie comiéndose lo que él denominaría como “Bocatto di cardinale” si supiera de palabras humanas: las fabulosas raspas de pescado que le dejan cuando toca sardinitas a la brasa.

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